Herramientas para el cambio social.

En nuestros hábitos diarios y en nuestro consumo hay muchas claves con impacto para transformar nuestros entornos desde los principios de la Economía Solidaria. Conoce nuevas y viejas herramientas para el cambio social y ponlas en práctica a diario.

Conócelas, úsalas en tu día a día, compártelas con tu gente.

Conoce | Usa | Cambia

Tressnak (herramientas) es un ciclo de actividades organizado por Geltoki y REAS Nafarroa que se desarrollará durante los próximos meses en torno a diversas temáticas y campos de acción.

Tressnak tiene como objetivo propiciar en la ciudadanía cambios en los hábitos de consumo hacia un consumo crítico y responsable a través del fomento de los valores y las prácticas propuestas por la Economía Social y Solidaria. 

Textil sostenible.

Todos los días nos vestimos, pero también vivimos según cómo nos vestimos: nuestras decisiones cotidianas sobre la ropa que elegimos moldean nuestro cuerpo, nuestro entorno y las comunidades productoras. En este modelo de fast fashion que prioriza la producción masiva, el bajo coste y el consumo de usar y tirar, la moda se ha convertido en la segunda industria que más agua demanda.  Es responsable del 20% de las aguas residuales del mundo y tiene una huella de carbono que alcanza el 10% de las emisiones globales.
Tras los precios bajos se esconden el cierre de ojos ante la explotación laboral en el Sur Global, la contaminación por microplásticos en nuestros océanos y una cultura del «usar y tirar» que genera toneladas de residuos imposibles de gestionar. Pero existen alternativas reales para una moda más justa y consciente.
 Vestirse también puede pensarse desde la sostenibilidad, la cercanía y el respeto: conocer los materiales, aprender a reparar nuestras prendas, apoyar proyectos de economía circular y comercio justo.

Salud natural.

Nos cuidamos para vivir, pero también vivimos según cómo nos cuidamos: nuestras decisiones cotidianas sobre salud y bienestar moldean nuestro cuerpo, nuestro entorno y nuestras relaciones. En un modelo que prioriza el ingrediente sintético y el consumo individual, crecen la dependencia de la industria y el desconocimiento de la sabiduría local. Pero existen alternativas reales para un cuidado más justo y consciente, como las que impulsa este ciclo de talleres, una iniciativa que promueve la salud natural y el consumo crítico desde el valor del producto local y ecológico. El cuidado también se piensa desde la salud natural, la cercanía y la sostenibilidad: conocer las plantas, elaborar nuestros propios remedios, apoyar los proyectos rurales. Cuidarnos también puede ser una forma de resistencia cotidiana, una manera de construir territorios más habitables y comunidades más fuertes.